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¿El sol es bueno para el acné?

Hablamos sobre el sol y el acné en verano
El sol es bueno para el acné

¿El sol es bueno para el acné?

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Sin olvidar las propiedades y beneficios del sol como fuente de vida, existen muchas creencias populares sobre sus beneficios curativos en la piel, como que el sol es bueno para el acné.

El sol y el acné en verano

¿Cuántas veces hemos escuchado que “con el sol secamos y eliminamos los granitos”? Esta afirmación nos lleva a creer erróneamente que el acné es una enfermedad que desaparece en verano y que durante ese periodo nos podemos relajar en cuanto a los cuidados que deben seguir las personas afectadas por procesos acneicos.

Aunque podemos afirmar que la evolución de las pieles con acné es favorable durante los meses estivales, hay que aclarar que esto no quiere decir que el verano cure esta enfermedad. La mejora suele ser temporal y habitualmente las lesiones reaparecen después del verano.

Es necesario volver a recordar la importancia de tomar precauciones y hábitos fotosaludables para evitar que nuestra piel se vea dañada por una extrema o inconsciente exposición solar. De hecho, muchos de los pacientes afectados por acné, al notar una mejoría, descuidan estas medidas de prevención y con la llegada del otoño se produce un rebrote que tiene peores efectos sobre la piel de aquellos que se presentaban antes del comienzo del verano.

Una exposición solar excesiva produce un daño cutáneo, que deja la piel quemada, irritada y deshidratada lo cual estimula la producción de sebo y conlleva a un empeoramiento del acné.

No debemos bajar la guardia

Por lo tanto, en verano no debemos descuidar los tratamientos que combaten el acné, sino todo lo contrario. Los pacientes con esta enfermedad cutánea, presentan una sensibilización a la sudoración que les afecta negativamente por lo que deben reforzar los hábitos de limpieza e hidratación de la piel y, por supuesto, hacer un seguimiento médico.

Así pues, debido a las particularidades climáticas del verano, debemos aumentar nuestra atención sobre determinados aspectos y mantener unos hábitos adecuados de cuidado de la piel para que evolución del acné sea más leve al llegar el otoño.

Recomendaciones para tratar el acné en verano

  • No podemos descuidar la limpieza de la piel, utilizando gel limpiador, cremas hidratantes seborreguladoras, mascarillas o exfoliantes. Esto es especialmente importante en período estival dado que sudamos más de lo normal, nos exponemos al agua del mar y al agua de las piscinas, que por los químicos que contiene, puede incidir negativamente sobre nuestra piel.
  • La hidratación de la piel tanto con los productos que nos haya indicado nuestro médico como con el aumento de la ingesta de agua, es, si cabe, más importante en esta estación.
  • Debemos usar filtros solares adecuados a nuestra piel (libres de aceites), antes de exponernos al sol. Esto hará que evitemos enfermedades graves y que tengamos una piel más cuidada. Un bronceado sano y duradero se consigue con una exposición solar prudente y usando cremas protectoras.
  • No podemos descuidar nuestra dieta, procurando que sea sana y equilibrada y controlando los excesos propios del verano. Los alimentos ricos en grasas pueden favorecer el aumento de las secreciones sebáceas, y podrían empeorar el acné si está ya desarrollado.

En definitiva, tomar el sol de forma moderada mejora los síntomas de acné, aunque siempre con protección solar.

Debemos disfrutar del sol pero de forma adecuada, sin olvidar que en verano también tenemos que seguir cuidándonos. No olvides que la piel tiene memoria y dejar de cuidarla durante las vacaciones puede tener consecuencias durante el resto del año.

Motivos del acné

La mejor recomendación ante la aparición de brotes de acné es acudir a un profesional médico para que determine la causa particular de cada paciente, ya que existen diferentes y variados motivos implicados: desde la actividad hormonal, los ciclos menstruales, episodios de estrés, algunos medicamentos o el uso de cosméticos poco apropiados que taponan el poro.